sábado, 4 de agosto de 2012

Un Ático Vivido: Interiorismo Con Lujo y Riqueza en la Decoración

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Un Ático Vivido: Interiorismo Con Lujo y Riqueza en la Decoración
La interiorista Adela Cabré quiso que el lujo y la riqueza de la decoración no restasen naturalidad ni sobriedad a los ambientes. Quería un hogar vivido, y para eso recurrió a la armonía del color y la atemporalidad de los diseños.


Un Ático Vivido: Interiorismo Con Lujo y Riqueza en la Decoración
SALÓN (fotos anteriores y abajo).
La zona de estar se ha configurado en forma de ‘L’, con dos sofás de estilos muy distintos: el principal es un chéster de herencia tapizado en cuero envejecido, que proporciona un toque vintage al ambiente. A su lado, se dispuso un modelo actual de líneas rectas, tapizado en terciopelo, de Tapicerías Cuso. Cojines de India & Pacific. Plaid de Becara.
La mesa de centro es una pieza escultórica de Jeróme Abe. Los pufs cilindricos son un diseño de la interiorista Adela Cabré.
BIBLIOTECA. Librería de madera diseñada por la interiorista y realizada por Carpintería Denia. Faroles adquiridos en un viaje.
ZONA DE PASO. La escalera marca la división entre el salón y la biblioteca. La zona de estar queda enmarcada por una alfombra de lana tibetana: se llama Carmeline, es de The Rug Company, a la venta en BSB.
Un Ático Vivido: Interiorismo Con Lujo y Riqueza en la Decoración
La interiorista Adela Cabré partió completamente de cero en este proyecto. “Tiramos todo y creamos un lienzo en blanco para poder redistribuir los espacios y adaptarlos a las necesidades y el estilo de vida de los nuevos propietarios. Fue una reforma integral, en el más estricto sentido de la palabra”, cuenta la decoradora.
Con una superficie de 190 m2, los dueños podían cumplir su sueño de disfrutar de un salón cómodo y diáfano, acompañado de una gran zona de biblioteca. “La librería de roble
es la gran protagonista de esta zona.
Y lo es de una forma natural y lógica, porque los propietarios son lectores voraces y necesitaban un espacio para su extensa colección de libros.”
La pantalla de plasma del televisor se halla totalmente integrada en la librería, elevada sobre un brazo articulado que permite girarla en la dirección que se desea. Para Adela el efecto que se crea cuando se enciende la televisión es muy sugerente: “Así, enrasada en el centro de la estantería, la pantalla se convierte en un libro más: uno abierto que nos muestra imágenes en movimiento”.
Un Ático Vivido: Interiorismo Con Lujo y Riqueza en la Decoración
 La escalera y la librería se realizaron con listones de roble envejecido igual que el parqué
ESPACIOS COMUNICADOS. La zona de estar está abierta y comunicada visualmente con la cocina-office. No obstante, la decoradora dispuso una gran puerta corredera de cristal, que permite cerrar el ambiente cuando se desea. Se trata de un diseño con raíles empotrados. Para el mobiliario de la cocina se eligió un programa de Deulonder Arquitectura Doméstica. De aquí proceden los taburetes altos y las lámparas.
La campana extractora es de Gaggenau.

COMEDOR. La decoradora optó por dar un acabado diferente al mobiliario del comedor a pesar de estar contiguo al de la cocina. Para ésta eligió uno lacado en blanco, que contrasta con la madera de roble de la mesa, realizada por Carpintería Denia. Las sillas fueron tapizadas por Tapicerías Cuso, con un cuero marrón de la firma Benetfurs. Para iluminar este ambiente, se decantó por una única lámpara de suspensión, de diseño actual, de la firma Ca2L.
La librería se realizó con los mismos listones de madera que revisten el suelo, un material que por su desgaste puede llevar a engaño en cuanto a su edad. “Se trata de un parqué nuevo de madera de roble, pero lo elegí en un acabado envejecido porque me ayudaba a conseguir el ambiente que buscaba, de hogar vivido... Elegante, pero nada ostentoso”, explica la interiorista.
La escalera de dos tramos que da acceso a la terraza marca la zona de paso entre la biblioteca y la sala de estar contigua. “Sustituimos la antigua escalera de caracol, que tenía una apertura más pequeña, y para ello
fue necesario colocar unas vigas metálicas de refuerzo. Como me gustaba el toque del hierro forjado frente a la madera, repetí el efecto en la librería. Dispuse varias vigas a unos 20 cm de distancia y las utilicé para integrar un sistema de leds que permiten iluminar y dar aún más protagonismo a la biblioteca”, comenta la decoradora.
El comedor es un espacio funcional equipado con piezas polivalentes, como la mesa extensible con ruedas
El salón es el ambiente en el que más horas pasa la familia, así que debía ser muy cómodo y confortable. Adela decidió recuperar un chéster tapizado en cuero marrón y unirlo a un gran sofá con chaise longue tapizado en terciopelo de color visón. Tapicerías nobles y coordinados en tonos tierra recrean una atmósfera serena y cálida. “Elijo cada pieza por su valor y su belleza, sin interesarme por modas o tendencias. Prefiero no encasillarme en ningún estilo, ni hacer mezclas porque es lo que ahora se lleva. Por ejemplo, recuperé el chéster de cuero porque es una pieza que ya tenían los propietarios y me parecía maravillosa. ¿Que pone un toque vintage..?. Perfecto, pero eso no es lo que buscaba”, confiesa la decoradora.
El salón se comunica con la cocina- office a través de una gran puerta corredera de cristal, y de hecho no hay otro comedor. “Huyo de las casas clónicas, porque mi objetivo es adaptar cada vivienda al estilo de vida de los propietarios y, aunque tenemos tendencia a pensar que todos vivimos igual, eso no es cierto...”, señala Adela. “En este ático, por ejemplo, cedimos espacio al salón en detrimento del comedor -que realmente es la mínima expresión, una mesa para cuatro que podría ser considerado un office-, pero hay una razón clara: los propietarios tienen una segunda residencia, con una gran mesa de comedor, que es donde reciben a sus invitados. Por tanto, en este piso bastaba con un comedor funcional para cuatro personas”, detalla la interiorista.
Adela reconoce que le encantan las casas armónicas “de base”, como muestran todos los ambientes de este piso, incluido el dormitorio: “Creo que es un esquema ideal para introducir los toques de color en las butacas, los pufs o las cortinas”. En este caso, mantuvo el esquema cromático de la zona de día, en suaves colores crudos y tierras. Diseñó el cabecero de piel marrón y aprovechó la pared con un armario alto de madera de roble, que nuevamente cuenta con un espacio destacado para
libros: “No es una frivolidad, sino pura necesidad. Los propietarios no tienen un libro en su mesita de noche, ¡sino cinco! Así que había que procurarles un espacio para mantenerlos en orden”.
El dormitorio disfruta de un cuarto de baño que combina materias naturales, como la madera o la piedra: “Diseñé un lavamanos doble de mármol negro, extraído de una sola pieza. Resulta espectacular”. Es el sello de Adela: introducir en cada ambiente alguna pieza especial que eleve la decoración. Pero siempre en la dosis justa.
DETALLES. El dormitorio infantil disfruta de una gran luminosidad natural, potenciada por los tonos del mobiliario lacado en blanco.
Para los complementos y los coordinados textiles, la decoradora se decantó por un color malva muy fresco. La ropa de cama, los cojines y las alfombras proceden de Dijous, al igual que las cestas de mimbre forradas. El peluche es de la firma Descamps.
ZONA DE ESTUDIO. Aprovechando el espacio bajo la ventana, se dispuso una mesa, realizada por Carpintería Denia, integrada perfectamente en el mobiliario.
Silla comprada en Dijous.
DORMITORIO INFANTIL. Los pequeños de la familia disfrutan de una habitación amplia que fue equipada con una litera en tren. La cama inferior ofrece además un espacio extra de almacenaje gracias a los tres cajones.
Todo el mobiliario lo hizo Carpintería Denia.
La litera en tren fue la solución adoptada para aprovechar mejor la planta alargada de la habitación


La combinación de madera y piel transmite una gran sensación de calidez al dormitorio principal