domingo, 1 de julio de 2012

Primavera en el DORMITORIO. Renovación de Colores, Tejidos y Complementos.

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En la ciudad o el campo, románticos, clásicos o de estética hippy. Los dormitorios agradecen una renovación de colores, tejidos y complementos que dé la bienvenida al buen tiempo.
 MALVAS Y NARANJA. Esta vivienda, diseñada por el estudio Sotomaroto Solid Arquitectura, presenta una paleta de tonos claros muy agradable para arropar un dormitorio. El color blanco de suelos y paredes cede el protagonismo a una cama sin cabecero vestida con tejidos suntuosos y coloristas. Destaca la gama de tonos malva que se citan en la colcha y los cojines, de Zara Home, y el naranja, en pequeños detalles (bolso). Ambos tonos de absoluta actualidad esta primavera. La red Algas, de la firma Vitra, aporta la fuerza del diseño a este espacio. PIEZAS SINGULARES. En esta vivienda de nueva construcción la arquitecta Cristina Carbonell, del Taller de Arquitectura e Interiorismo, ha logrado difuminar las fronteras entre interior y exterior, a la vez que ha concebido atmósferas elegantes y llenas de sensibilidad. Un buen ejemplo es el dormitorio, donde dos piezas antiguas le imprimen carácter (moldura de madera policromada y el sofá, ambos de herencia). Aquí el color blanco de cortinas y ropa de cama añade frescor. BLANCO Y MADERA. Esta suite utiliza el recurso de vestir la pared del cabecero con una madera muy similar a la del pavimento. Así se da protagonismo a los muebles -diseñados por la interiorista Silvia Martínez- Girona- en un luminoso blanco. La cómoda actúa como separador visual entre el área de descanso y el tocador del baño.
 RESPETAR EL PASADO.
Ésta es una construcción centenaria que se ve embellecida gracias al trabajo del interiorista Josep Curanta. Un proyecto que respeta el pasado sin renunciar al confort necesario de la vida actual. En esta vivienda el dormitorio se encuentra en la planta alta, a la que se accede a través de un amplio distribuidor, y que está rematada por una cubierta inclinada, de nueva factura y con vigas vistas, muchas de ellas recuperadas de la obra de rehabilitación de la finca. Todo con el fin de otorgarle un look acorde con una casa de campo. Las vigas, pintadas en blanco, logran una nota refrescante y los ventanales en forma de arco ayudan a reducir visualmente la importante altura del techo.
SÓLO LO ESENCIAL.
Madera antigua, telas naturales y tonos neutros son el hilo conductor del interiorismo de este dormitorio. Un espacio decorado por el estudio Viládos Interiores que potencia la estructura, obra de Turull & Sorensen Arquitectos. Cuenta con el mobiliario justo para el descanso y se ha completado con elementos de obra prácticos y resistentes, como la hornacina del múrete del cabecero.
La naturalidad de los textiles aporta un cierto aire romántico al ambiente.
 GUIÑOS AL PASADO.
Una vivienda pensada y construida para disfrutar del Mediterráneo. Con estas premisas, la casa se llenó de luz y frescor y se orientó totalmente al exterior.
El proyecto de interiorismo corrió a cargo de Azul Tierra. Con el objetivo de potenciar la sensación de frescor y crear estancias luminosas, se jugó con los textiles, todos en tonalidades claras y de alta calidad, y se optó por pintar
las paredes en blanco.
La atmósfera retro se
impone en el dormitorio, donde se ha colocado una cama antigua con dosel que se ha vestido con sábanas de lino blanco.
Un conjunto que consigue un agradable estilo a la anciénne.
DISEÑO CÁLIDO.
La interiorista Elena López- Fonta ha dejado la huella de su polifacética personalidad en cada rincón de esta
maravillosa casa mallorquína. En el dormitorio se combinan muebles de líneas depuradas como la cama con dosel, de la firma Flamant, con elementos tradicionales como las dos butacas de fibra natural en color blanco, de Isabel López Quesada, o el estor de mimbre. La calidez que proporcionan las piezas de madera natural combina a la perfección con el frescor que genera el color blanco.
CLÁSICO Y ROMÁNTICO.
Una estudiada reforma y unos interiores repletos de piezas de época han transformado una antigua vivienda de inspiración andaluza en una luminosa y elegante finca que reproduce la estética propia de un palacete. De la antigua estructura queda muy poco, tan sólo se mantuvo el estilo de cortijo y el patio interior, pero se duplicó el espacio y se elevaron los techos. Para darle al dormitorio un aire más romántico, manteniendo la estética clásica que
predomina en el resto de la vivienda, se optó por pintar techos y paredes en blanco, elegir suelos de madera tratados con un acabado talqueado y piezas heredadas o de anticuario totalmente restauradas. Y se vistió con tonos suaves y delicados, que se convierten en una invitación a la primavera.
Los colores pastel y grises de la ropa de cama, la corona de forja que sostiene la cortina- mosquitera y la alfombra de sisal producen sensación de frescor en la estancia; mientras que la banqueta a los pies de la cama y la butaca y el puf, en un liviano color rosa y de líneas redondeadas, aportan una sugerente nota romántica. Por su parte, la cama con cabecero y pies de rejilla y la mesita de noche son las portadoras de la pincelada clásica.
DE ESTILO NATURAL.
El estudio de ¡nteriorismo KsaR Living firma la transformación de esta finca edificada en la década de los años setenta. Situada en un entorno idílico, con vistas sobre la ciudad de Ibiza y rodeada de verdes colinas, la casa se vuelca hacia el exterior, teñida del espíritu y el color de la isla. Su nueva distribución permite disponer en la primera planta de un dormitorio de generosas dimensiones con un baño en suite. La belleza de esta estancia reside en la naturalidad de su mobiliario, hecho a medida por el estudio de ¡nteriorismo, la pared de roca natural del cabecero y la ligereza de los textiles. Todo parece estar buscando una pauta de libertad y frescor.
ATMÓSFERA BOHEMIA.
Auténtica, rústica y tradicional. Así es esta casa
de campo cerca del mar, en Formentera, proyectada por el Studio Alessandro Negri.
El dormitorio es una buena muestra de la imagen que se buscaba con su reforma: recuperar el look tradicional de esta zona de la isla. De ahí el techo con vigas vistas, en madera de pino y cañizo, como se hacía antaño; el suelo de resina, que imita el aspecto del pavimento de barro, y el muro de piedra picada junto a la puerta.